Trágicamente durante su traslado a la incubadora fue depositada en el cubo de deshechos orgánicos por su madrastra Isabel, perdiéndose así para siempre en el limbo del vertedero, fuera de la cadena de reciclaje.
[Omitimos imágenes de su muerte por poder herir la sensibilidad]
Casi sin habernos repuesto del trágico suceso, la madrastra apenada por su error patrocinó el nacimiento de una nueva bola, cariñosamente llamada bola 2.0.
1 comentario:
OOOOOOOoooooooooooooo
qué monoooooo....
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